Laboral

Despido por uso del ordenador de empresa: cómo defenderte

Cuándo es lícita la prueba de la empresa, qué puede revelar tu perito y por qué muchos despidos disciplinarios se anulan en juicio.

BP
Equipo BuscoPeritoInformático
9 min de lectura
Persona trabajando en un ordenador de oficina

Te llega la carta de despido. La empresa ha "auditado" tu ordenador y dice que han visto cosas. Webs que visitaste, mensajes personales, archivos enviados a tu correo, capturas. Adjuntan un informe técnico interno y dan el despido por procedente.

A partir de ese momento, lo más probable es que tu abogado te diga lo de siempre: "vamos a por la nulidad o la improcedencia". Pero sin un perito informático, esa pelea es muy difícil de ganar.

Qué puede ver la empresa (y qué no) en tu ordenador

El Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo llevan años marcando límites claros: la empresa no es dueña absoluta de lo que ocurre en tu equipo de trabajo.

Para que la prueba obtenida del ordenador sea válida, la empresa debe cumplir varios requisitos:

  • Haberte informado previamente y por escrito de que el ordenador es solo para uso profesional.
  • Haberte advertido de que se puede monitorizar.
  • Hacer una monitorización proporcional y no rastrear datos personales sin necesidad.
  • Respetar tu derecho fundamental al secreto de las comunicaciones.

Si falla alguno de estos puntos, su prueba estrella puede declararse nula. Sin esa prueba, el despido se cae.

Una empresa puede tener razones reales para despedirte. Otra cosa muy distinta es que su forma de probarlas resista en un juzgado.

Lo que tu perito puede destapar

El informe técnico interno de la empresa siempre dice lo que conviene a la empresa. Tu perito hace algo distinto: hacer una revisión técnica independiente y comprobar si la versión oficial cuadra.

1. Si la cadena de custodia se ha roto

¿Quién accedió al ordenador? ¿Cuándo? ¿Lo apagaron correctamente? ¿Han abierto archivos después del despido? Cada acción deja rastro. Si el equipo se ha tocado mal, los datos pueden quedar invalidados como prueba.

2. Si los datos personales han sido extraídos sin autorización

Aunque trabajes con el ordenador de empresa, sigues teniendo derecho a tu intimidad. Si han mirado tu correo personal, fotos privadas, mensajes de WhatsApp Web o cuentas bancarias, han cruzado la línea.

3. Si los archivos están descontextualizados

Es muy frecuente que la empresa presente "capturas selectivas" sin enseñar el resto del contexto. Tu perito reconstruye la timeline completa: qué hiciste antes, después, con qué cuenta, en qué circunstancias.

4. Si los logs están manipulados o falseados

Sí, ocurre. Algunas empresas modifican registros internos para encajar la narrativa. Un perito detecta inconsistencias técnicas que serían invisibles para el juez.

5. Si los hallazgos son menos graves de lo que dicen

A veces la empresa exagera. Una conversación personal de cinco minutos al día se convierte en "uso reiterado y abusivo" en el informe. Tu perito devuelve la realidad técnica al expediente.

Pasos prácticos si te acaban de despedir

  1. No firmes nada en caliente. Pide tiempo. Llévalo a un abogado laboralista.
  2. Conserva todas tus comunicaciones internas: correos, intranet, mensajes con RR. HH.
  3. Pide la copia de la auditoría informática de la empresa.
  4. No accedas al ordenador de empresa si te lo dejan tener. Eso se vuelve en tu contra.
  5. Contacta con un perito informático antes de la conciliación. Lo ideal es que ya esté analizado para SMAC.

¿Es tu caso el que describes?

Te conectamos con un perito verificado en tu provincia, especializado en tu tipo de caso.

Necesito hablar con un perito ahora

El plazo: 20 días que pasan rápido

En España tienes solo 20 días hábiles desde el despido para impugnarlo. Suena a mucho. No lo es.

En esos 20 días tienes que:

  • Contratar abogado.
  • Recabar pruebas.
  • Preparar la papeleta de conciliación.
  • Idealmente, encargar análisis pericial.

Si pierdes el plazo, pierdes el despido. Punto.

Por qué muchos casos se ganan con un buen perito

En despidos basados en uso del ordenador, los jueces miran dos cosas con lupa:

  1. ¿La empresa siguió el protocolo legal para obtener la prueba?
  2. ¿Lo que dice la prueba realmente ocurrió como ellos cuentan?

En la primera, gana el abogado. En la segunda, gana el perito. Y muchas veces es la segunda la que tumba el despido.

Si te están despidiendo con un informe técnico pegado a la carta, no vayas a juicio sin alguien que lo desmonte por dentro.